Siempre que se va a comenzar una nueva participación, hay incertidumbre en el cómo irán las cosas. Debe uno llegar lo mejor preparado, con dominio del tema y con mucha confianza en que siendo humanistas se lograrán los objetivos planteados.
La sesión con el grupo de monitores de Durango fue extraordinaria. En un espacio privilegiado donde tuvimos todas las comodidades, infraestructura y facilidades técnicas. Si bien comenzamos con algunos ajustes en la parte de la conectividad, después todo fluyó de la manera más adecuada.
Poco a poco, a medida que el grupo conoció y dominó las herramientas, el ritmo comenzó a incrementarse. Comenzamos con conceptos de la nube, pasamos a múltiples soluciones contextualizadas a la educación y finalmente llegamos a las fórmulas matemáticas en bases de datos.
Múltiples preguntas y proyectos surgieron, se atendieron la mayoría, pero ahora que recuerdo, faltaron un par por responder o mostrarles a los participantes cómo se desarrollaban. Efectivamente, cuando se dedica tiempo a resolver todas las preguntas, el producto final peligra, por lo que obtengo como conclusión que 12 horas son todavía insuficientes para alcanzar a abarcarlo todo.
En la concepción humanista de la educación, se agregó una dinámica de encuentro con las mejores características de cada uno. "Yo soy", nos hizo descubrir que dentro de nosotros hay muchos superpoderes a explorar. Noté en el grupo mucha generosidad al compartir con sus compañeros.
Finalmente, me llevo mucha satisfacción de este primer ejercicio en Durango, excelente el ritmo alcanzado en la construcción de las soluciones por parte de los participantes, que en múltiples plataformas, vencieron los retos que se iban presentando.
Las gestiones del Coordinador para todo lo necesario en el curso fueron destacadas y fundamentales.


